Son innumerables la cantidad y la calidad de los diferentes tipos de maderas que la naturaleza pone a nuestra disposición, cada una tiene su propio temperamento, como las personas. Antes de ponerse a trabajar la madera, es interesante conocer su carácter. Si es de nuestro agrado, si conocemos las variedades existentes, podremos elegir la más apropiada a nuestras necesidades y prever las dificultades del trabajo. Es tal la cantidad de maderas que, a veces, resulta complicado distinguir entre dos iguales. En algunos casos hasta los nombres se confunden. Aún más difícil todavía es diferenciar las múltiples variedades de la misma especie. Por el contrario, un mismo tronco puede ofrecer tablones con tonalidades diferentes. En este pequeño listado aparecen las maderas con las cuales he tenido la ocasión de disfrutar en la mayoría de los casos, otras, por contra, resulta muy difícil sacar partido de ellas con las gubias. En cualquier caso, todas están ahí, y bueno es conocerlas.

 Abeto. Se trata de una madera blanda y ligera. Fácil de trabajar, pero complicada para conseguir un buen acabado.

 Alerce. A pesar de tratarse de una madera resinosa, se puede considerar como madera pesada y es muy duradera. Tal vez la mejor de las maderas resinosas.

 Caoba. Madera semi-dura a dura, resistente y buena durabilidad. No es muy nervosa y su fibra va desde la muy complicada a la prácticamente lisa. Se trabaja bien, tiene buen acabado. 

 Castaño. Madera semi-pesada. Buena calidad y duradera. Fácil de trabajar y muy noble al corte. En Asturias es una de las preferidas por los artesanos tallistas.

 Cerezo. Se trata de una madera semi-dura y compacta, de textura fina y grano recto. A menudo es nervosa. Buena para trabajar y un acabado muy elegante.  

 Eucalipto. El color de esta madera es amarillento, de textura gruesa y fea. Hay que evitar el eucalipto o maderas similares ya que debido a la estructura de sus fibras no es adecuada para tallar. 

 Fresno. Al ser cortada adquiere un tinte rosa pálido. Es de fibra recta, en algunos casos su apariencia se realza con hermosa fibra ondulada. Se trabaja con facilidad. Precaución al cortar o cepillar por ser propensa a astillarse.  

Nogal. Creo reconocida como la reina de las maderas para cualquier tipo de trabajo delicado. Es semi-pesada, semi-dura, poco nervosa... fácil de trabajar. Se hinde bien y se agrieta muy difícilmente. Su corazón es de gran belleza. El acabado es de gran calidad. 

 Olmo. Se trata de una madera semi-pesada, semi-dura a dura. Fácil de trabajar, de textura un tanto rugosa, pero con un buen acabado.

 Olivo. Madera de gran belleza, de textura fina. Su fibra puede ir desde la recta a la sumamente irregular. Es semi-dura a dura, con tendencia a astillarse. Su acabado es espectacular debido a las vetas que hacen un gran contraste con la tonalidad de la madera. 

 Peral. De color amarillento y quizá algo rojizo. Es excelente para la talla, quedando perfecta la superficie al salir de la herramienta. A no ser que este muy bien curada, se puede deformar.

 Pino. Se trata de una madera resinosa. Varia mucho dependiendo de la especie y calidad. La variedad albar es acta para la talla. Otros tipos de pino, debido a las capas alternas de fibra blanda y dura hacen difícil la precisión al corte. Es el caso del báltico, paraná ...

 Roble. Madera semi-pesada, semi dura a dura, pero fácil de trabajar. Tiene la fibra poco apretada, lo que ocasiona que para talla delicada sea complicada. Al igual que el castaño tiene unos veteados muy ricos. Es muy duradera.

 Sapelly. Se trata de una madera ligera, de características similares a la caoba, pero con un veteado más pobre y sencillo de trabajar. Tiene buen acabado. 

 Tejo. Es una madera dura y resistente a las roturas. Se trabaja bien, pero con mucha precaución, tanto para las herramientas, como para conseguir el buen resultado final que su calidad requiere por su gran belleza decorativa. En Asturias esta declarada especie protegida y son varios los tejos que han sido designados Monumentos Naturales.

 Tilo. La madera es ligera, de grano muy fino, se corta muy fácilmente en todos los sentidos y se talla muy bien. Su durabilidad requiere muchos cuidados ya que es fácilmente atacada por la carcoma. 

 

 Los mejores tablones de madera son los que carecen de nudos (los nudos crean dificultades en el trabajo, son muy duros, además, se pueden soltar de la tabla dejando el agujero correspondiente), tienen que estar cortados en sentido paralelo al eje del árbol, para que las fibras sean lineales, derechas y uniformes. No tiene que haber marcas de insectos ni restos de resina. Además, tienen que estar bien curados. Es importante empezar bien un trabajo, eligiendo una madera adecuada que no vaya a plantear problemas durante el desarrollo de nuestra labor.

 

 

J. M. Serrat

De árbol a árbol

              

                    Spirit Williams - Ilusiones en madera - Parte 2                                                    Severino Llaneza - Artesano de la madera

                

     

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