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Yo quiero luz de luna
para mi noche triste
para sentir divina, la ilusión que me trajiste.
Para sentirte mía, mía tú como ninguna;
pues desde que te fuiste no he tenido luz de luna.
Yo siento tus
amarras como garfios,
como garras que me ahogan en la playa de la farra y el dolor.
Si llevo tus cadenas arrastras en la noche callada,
que sea plenilunada, azul como ninguna.
Pues desde que te fuiste no he tenido luz de luna,
pues desde que te fuiste no he tenido luz de luna.
Si ya no vuelves
nunca, provincianita mía,
a mi senda querida, que está triste que está fría,
que al menos tu recuerdo ponga luz sobre mi bruma;
pues desde que te fuiste no he tenido luz de luna.
Yo siento tus
amarras como garfios,
como garras que me ahogan en la playa de la farra y el dolor.
Si llevo tus cadenas arrastras en la noche callada,
que sea plenilunada, azul como ninguna.
Pues desde que te fuiste no he tenido luz de luna,
pues desde que te fuiste no he tenido... luz de lunaaaaa...
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