|
Gijón se quedó sin "Alivio de Luto". Sabina en su
primer concierto en el teatro Jovellanos duró lo que duran seis
canciones. "-.No puedo seguir graznando", decía. Después suspendía sus
tres conciertos. Poema
titulado: Gatillazo gijonés
"Ya comprende un servidor que el gatillazo de ayer no
encoña al mejor postor, Sin edad de merecer puedo seguir siendo
yo cuando me da por crecer ¿Por qué en Gijón, madre mía,
Donde yo menos quería pasó lo que me pasó? Mi garganta pajillera
con costo en la faltriquera dijo que sí, pero no. Lo malo es que
el Jovellanos se me escapó de las manos por do más pecado
había... El Titanic y el grumete salsa rosa caga y vete
menstruo de cuaderna vía. A mi Nano, en Nueva York se le
atravesó el terrat y Manhattan lo adoptó y a Pablo,
cuerpopresente, cuando fue a Chile, a pisar nuestras calles
nuevamente Las pisó, claro que sí, cayendo chuzos de punta
pero estuvimos allí. Los del barçá, los valdanos, las zidanes
cejijuntas, los talibanes cubanos. Y, sin embargo, esa voz
enmudeció de repente para darnos otra coz, cambiarle la jeta a
Acebes es lo mejor de la noche de este concierto tan breve.
Mañana será otro día volveré a ser el fantoche de calle
melancolía".
Joaquín Sabina
Gijón Diciembre de 2005
|
|
En Gijón inició Sabina su gira "Carretera y Top
Manta". Resurgiendo de las cenizas que él mismo había dejado en el
"Jovellanos".El cantante se hincó de hinojos para
pedir perdón y se levantó en pie de guerra para reivindicar el rock
and roll al más puro estilo Sabiniano.
Una tarde aquí
mismo,
Principado de Asturias,
me desató un seísmo,
las penas y las furias,
dejándome sin voto ni voz ultramarina.
Hoy mi alma del
Sporting,
corazón colchonero,
suda la camiseta
del puedo porque quiero,
sacarle punta al lápiz de la bilirrubina.
Ni santo Job,
ni chulo cara de culo al aire,
bastardo hijo de monja,
y trabucaire,
sobrino de don nadie,
vecino de cualquiera.
Alzo el telón
temblando de miedo,
por si acaso perdiera los papeles,
la afinación y el paso,
que dibujó Picasso,
con tinta de otra hoguera.
Si ayer no me
lincharon
los santos inocentes,
hoy postrado de hinojos,
estreno mi impaciente
romanza Sancho Panza,
trapecista con red.
Lacayo de Pelayo,
le rezo a la Santina,
Virgen de Covadonga
no dejes que Sabina se vaya de Gijón ronco y
muerto de sed.
Joaquín Sabina
Gijón Mayo 2006
|