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Es
por tu manía
de ir a vivir
a una ciudad,
y dejándonos está
tarados
la metrópoli.
Como
tú y
yo
con tal
salud
no hay aquí;
les oí decir:
esos dos de
ahí
vienen del pueblo.
Se
rieron,
divirtie...ron
pues supie...ron
que muy pronto nosotros
también estaríamos
como ellos
Paliduchos
como rascacielos
con la cara de
cera
con la cara de
cera
ya no hay limpia
ni la estratosfera
y así siempre
será
mientras vivas en
una ciudad.
En
aquellos campos
tomabas
conmigo el sol
y a nosotros nos
cantaban
los pájaros en
sus ramas.
Ahora
en cambio aquí
en la ciudad
los motores
de automóviles
van cantándonos
la marcha fúnebre
y las fabricas
perfumando están
todo el aire
que oscurece un
cielo tan negro,
oliendo que
apesta.
El
alcalde
asegura que la
ciudad es moderna,
no hace caso si
dices
que el cemento
tapó tus narices,
el infarto es la
moda,
quien no lo
padeció, lo tendrá.
Ahora no respiro bien,
pues siento
como un sofocón,
el aliento se me
va,
no sé si no
volverá.
Solo
veo ya
que algo está
naciendo,
es un árbol,
si, es un árbol,
de treinta pisos
la, la, la, ……
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