Trasgu

 

                                                                                            

 Una de las figuras más carismáticas de cuantos protagonizan los mitos   asturianos es, sin duda, el Trasgu. Se trata de un duende que se introduce en las casas y en ellas deja constancia de su actividad. A veces consiste en arreglarlo todo y dejar las cosas en su sitio. A veces, sin embargo, su malhumor le lleva a romper cacharros y crear confusión.

 

 El Trasgu tiene apariencia humana, es un ser raquítico, malformado, oscuro de piel, los ojos verdes, con un furacu (agujero) en la mano izquierda. Tiene las piernas torcidas y hay quien dice que una, la derecha, es más corta y más delgada que la otra. Se viste de rojo, y especialmente llamativo es su gorro encarnado, por tal motivo en muchas leyendas aparece como "Gorretín coloráu". Pero son multitud de nombres por los que se conoce en Asturias. Trasno,, Cornín, Xuan dos Camíos, Pisadiel, Meque (cuando un críu ye traviesu y revoltosu dise "ye más malu que ¨l Meque").  Su principal afición es bajar por la chimenea de noche y armar bulla sin ton ni son. La única forma de librarse de él, es proponerle realizar cosas imposibles, puesto que se cree infalible y le gusta apostar. Es entonces cuando tenemos estas tres posibilidades para echarlo a tiempo.:

 

 Traer agua en un paxu (el agua se saldrá por todas las rendijas del  cesto).

 Volver blanco un pelleyo negro (enfurecido tratará de lavarlo diciendo "Aunque gaste más xabón qu´hai de Madrí a Valencia nun se me tien de poner blanco esti pelleyu o pelleya").

 Traer medio copín de linaza en su mano izquierda (puesto que la tiene agujereada nunca podrá traer esa medida exacta). Avergonzado y herido su orgullo, por fin, tendrá que abandonar la casa.

  Pero no todos saben de estos recursos para deshacerse de este  molesto duende. Así se cuenta del caso de una familia que cansada de las constantes travesuras y bromas, deciden mudarse de vivienda. Cargaron todas las pertenencias y ya se disponían a la mudanza cuando vieron que de un par de saltos el trasgu se les subía encima de los enseres diciendo:   "Ya que vais tous / de casa mudada / tamién múdome you / cula miou gorra colurada." Ni siquiera así lograron librarse de él. En una casa estaban desesperados porque el trasno no paraba de jugar a los bolos en el desván de noche y les impedía dormir, acostumbraba a contar las puntuaciones de sus tiradas: "Diez, vinti ..." a voces. Un día precipitadamente deciden marchar, cuando uno de los hijos se acordó de que habían olvidado una riestra de maíz. Cuál no sería su sorpresa cuando al volver a por ella vieron al duende con la riestra al hombro y la bolera bajo el brazo diciéndoles "Tranquilos que llévola yo".

                                                  

                      "Por lo visto - es un decir

                     o más que eso, un suponer

                     el Trasgu, de mal vestir,

                     es un diablo en discurrir

                     y, en mal obrar como ser

                     y un demonio en deshacer

                    de los demás el vivir ..."

 

 En muchos relatos hay confusión entre este duende y el Diañu Burllón. El Diañu tiene una apariencia similar, también suelen utilizar les calamiyeres, pero en lugar del hogar, más bien prefiere los caminos o molinos para sus fechorías. Al molino solían acudir de noche mozos y mozas a la molienda, se juntaban, cantaban, bailaban, se contaban historias y se llevaba una conducta que no agradaba al clero. No en vano, en 1.712, el dominicano Fray Toribio de Pumarada escribía "Ir a dormir al molino, como a casa del diablo". Hay multitud de cantares populares:

 

"Que polvu tien el camín, que polvu la carretera               que polvu tien el molín, que polvu la molinera.

          La molinera trae corales, y el molineru corbatín           ¿De onde sal tantu luju, si nun sal del molín.?"

 La figura del diablo que encontramos en la mitología astur es un  demonio más bromista que maligno. En una versión se describe cómo un hombre ha encontrado un cordero muy mojado en el monte. Tras gran esfuerzo consigue traerlo a casa para secarlo y, efectivamente, lo pone junto a la lumbre del hogar. La esposa de este hombre, al irse a la cama, se desviste junto al fuego, ocasión que aprovecha el Diañu, que estaba disfrazado de cordero, para decir: ¡Quiquiriquí, tetas ya culo todu te vi!. Son muchas y muy sugerentes las distintas historias y leyendas que tienen por protagonista al Diañu Burllón. A veces disfruta quitando ropas de vestir o calzado y éstas no vuelven a aparecer.

 

 En todas las leyendas, al referirse al demonio, poco o nada tiene que ver con el Satanás de la mitología judeo-cristiana. Es conocido que el órgano sexual femenino espanta al demonio y al mal. Así Pedro de Malas Artes en un pleito por unas tierras burló en apuesta con el Diañu presentándole a una mujer desnuda a cuatro patas y una llueca amarrada a la cintura. Diciendo extrañado el diablo: "Animal que tien dous culos ya´l remollo del revés... nun te sé decir lo que es..."

  Asemeyáu al Trasgu clásicu, pero tres o cuatro veces más pequeñu, ye como´l pariente probe de so. Entamaba los mesmos enguedeyos que consagraron al so primu, pero foi pocoñin a poco arrequexáu por esti, que nun toleraba la competencia, y tuvo que se guarecer n´horros tomaos polos bardiales, cases vieyes y molinos desiguaos. Igual queden todavía dellos per esos murnios llares, pero al dise la xente acabáronse tamién les noticies de la so vida revolvina.

  Moraben estos trastos ente la yerba los tucaxos y los balagares, anque pel iviernu afayábense más a gusto nes tenaes, a la calentexa. Nun yeren mayores que mores o espeteyos, del color arroxau de la yerba mui curao, y trapudinos. Nun balagar curiosu igual s´axuntaben trenta o cuarenta, y nun vos cuento los que paraben nes tenaes nos meses más fríos. Entre otres artes, dedicábense los piravanos a soplar la yerba al focicu de la xente o del ganáu, pa facelos espirriar y enllena-yos los güellos de ciescos. Y, que se sepa, enxamás una trente foi a espetar ún siquiera.

                                                                                     

                                       Nuberu

                                                                                                       Inicio                                         Portada

         Free counter and web stats